Las fotos del aula, para su familia y para nadie más
Pocas cosas esperan tanto las familias como ver qué ha hecho su hijo durante el día. Y pocas piden tanto cuidado al centro: son imágenes de menores. Con FamHera, las fotos y los vídeos del aula llegan a las familias dentro de la app, sin grupos de mensajería improvisados y sin que ninguna educadora tenga que dar su número de teléfono personal.
Las imágenes pueden ir en el diario del día de cada niño, en la actividad del aula o del centro, o en una conversación del chat con las familias. En todos los casos se aplican las mismas reglas.
Publicar sin perder la mañana
La educadora hace las fotos con el carrete de la propia app, elige las que valen y las publica en lote: a varios niños a la vez o a varios canales, sin repetir el envío uno por uno. Las fotos que descarta no se suben: nunca llegan al servidor.
Así, la imagen borrosa o aquella en la que se ve a otro niño que no debería salir se queda donde estaba y no hay que pedir a nadie que la borre después.
El permiso de imagen de cada niño, presente al publicar
Cada familia decide, para cada hijo, qué uso de su imagen permite. Hay tres niveles:
- Todas las imágenes, también las de grupo que ve el resto de la clase.
- Solo las privadas, las que van únicamente a su familia.
- Ninguna.
La familia puede cambiarlo cuando quiera, y no autorizar la imagen no impide usar la app. Cuando alguien publica en un canal colectivo, la app le avisa de qué menores no pueden salir y le pide que lo confirme; esa confirmación queda registrada. El permiso forma parte de las autorizaciones y consentimientos que la familia gestiona desde el móvil.
Qué pasa con cada foto una vez publicada
- Nunca es pública. No hay enlaces abiertos: los ficheros solo se sirven a quien tiene sesión en la app o en la web.
- Permisos comprobados en cada descarga. Los tutores siempre pueden verla; una persona autorizada, solo si la familia le ha dado permiso expreso; quien tenga una restricción judicial, nada.
- Sin rastro de ubicación. Las fotos se recomprimen sin metadatos y a los vídeos se les quita la ubicación GPS.
- Cifrada en el servidor con AES-256-GCM, y el tipo de fichero se deduce de su contenido real, no de su nombre.
- Con registro de descargas. Queda constancia de quién descarga cada foto o vídeo de un menor.
Estas medidas forman parte de un planteamiento más amplio que explicamos en seguridad y privacidad de los datos.
Treinta días en el servidor, toda la vida en casa
Las fotos y los vídeos se borran del servidor a los 30 días, o antes si todos sus destinatarios ya los han descargado. Guardar menos imágenes de menores durante menos tiempo es la forma más directa de reducir el riesgo. Para conservarlas, la familia las guarda en la galería de su teléfono.
Las fotos del aula llegan a la app con la que la familia organiza su casa
Para el centro, publicar en FamHera significa que la foto aterriza en una app que la familia también usa para su día a día: el calendario de casa, las tareas, el menú de la semana o los recordatorios. La foto de la excursión llega a la misma app en cuyo calendario ya aparecía la excursión del centro. Y si los abuelos quieren verlas, la familia puede darles permiso para ver fotos como personas autorizadas. Es lo que FamHera entiende por tener el centro y la organización familiar en el mismo sitio.
Gratis para las familias. Ver y descargar las fotos y los vídeos del centro no se paga nunca. Dar a una persona autorizada permiso para ver fotos o vídeos es una función premium.