Cada salida, con nombre, hora y comprobación
La hora de la recogida es uno de los momentos más delicados del día en un centro infantil: varias familias a la vez, niños cansados y, de vez en cuando, una cara que la educadora no conoce. FamHera ordena ese momento con una regla sencilla: la familia decide quién puede llevarse a su hijo y el centro lo comprueba en la puerta con un código. Cada salida queda registrada, sin listas en papel ni llamadas para confirmar.
La recogida con QR está activa en todos los centros: no es un módulo que haya que encender ni configurar.
Las personas autorizadas las elige la familia
Desde su app, cada familia da de alta a quien recoge al niño además de los tutores: los abuelos, una tía, la canguro. Cada persona autorizada tiene:
- Un PIN y un código QR personales, con su fecha de caducidad.
- Su código en el correo electrónico si no tiene cuenta en FamHera, sin necesidad de instalar nada.
- Si la familia quiere, acceso a la app para llevarlo siempre encima.
La familia puede retirar una autorización cuando lo necesite y deja de valer en ese mismo instante. El centro no tiene que mantener al día una lista de nombres ni enterarse por terceros de que algo ha cambiado en casa.
Un pase para un día concreto
Cuando quien recoge es alguien puntual —el padre de un compañero, una vecina que echa una mano—, la familia crea un pase de un día. Sirve para esa jornada y caduca solo, sin que nadie tenga que acordarse de borrarlo después.
En la puerta: un código, una comprobación, un registro
La persona que viene a recoger enseña su QR en el móvil o dice su PIN, y la educadora lo valida con su app. En ese momento:
- Queda anotado quién validó la recogida, cuándo y desde qué dispositivo.
- Los tutores reciben un aviso de la recogida.
- La salida aparece en el diario del día del niño, junto a lo demás que ha pasado en el aula.
Si un día surge una duda, el centro tiene el historial de cada recogida en lugar de depender de la memoria de quien estaba en la puerta a esa hora.
Cambios de última hora y salidas excepcionales
Las familias avisan desde la app de una recogida anticipada o de una llegada tarde, y la educadora lo marca como visto. Para los casos que el centro prefiera dejar por escrito están las autorizaciones de recogida excepcional, que la familia acepta o rechaza desde el móvil y que quedan como evidencia.
En una ludoteca, donde los niños van por horas o por tardes y quien los recoge cambia con más frecuencia, el pase de un día y la validación en la puerta ahorran muchas comprobaciones.
Si el centro activa el módulo de custodia
Algunos niños viven en dos casas. Cuando el centro activa el módulo de custodia —viene apagado de serie—, la vista del aula muestra quién recoge hoy según los días de la semana asignados a cada progenitor. En el modo reforzado, un día sin recogida establecida bloquea la recogida y avisa a la educadora. Y si hay una restricción judicial que el centro ha validado, FamHera la aplica también en la puerta. Lo contamos con más detalle en la página de familias en dos hogares.
La recogida, en la misma app con la que la familia organiza su semana
Para una familia, decidir quién recoge no es un trámite suelto: forma parte de cómo se reparte la semana entre trabajo, médicos y extraescolares. En FamHera las personas autorizadas se gestionan desde la misma app en la que la familia lleva su calendario compartido, sus citas y las tareas de casa. El aviso de que el niño ha salido llega al mismo sitio que el diario del centro y los recordatorios del hogar, y cada tutor lo recibe en su propia cuenta. Es la idea que recorre toda la plataforma: lo que pasa en el centro y la organización de la familia, juntos.
Gratis para las familias. La recogida con QR o PIN y una persona autorizada fija por hijo no se pagan. Con premium, la familia puede añadir más personas autorizadas y darles permisos extra: ver el diario, las fotos o los vídeos, o figurar como contacto de emergencia.